Texto de Patricia Suárez e ilustraciones de mEy!

Primera sudamericana

80 pag
ISBN: 9789500732963

Había una vez una vieja muy malvada que vivía en la calle más retorcida
de la ciudad, la Calle 24. Aunque durante mucho tiempo se creyó que la
vieja vivía sola ¿quién iba a querer pasar su vida con semejante ser?,
en los últimos años, la gente que pasaba por la calle había visto una
silueta, una figurita leve y desvaída al otro lado de la ventanita. Y un
día, mientras la Vieja compraba bananas podridas en la verdulería -eran
su postre preferido- se le escapó que vivía con ella un sobrinito, hijo
de su hermana muerta. El chisme corrió por todo el barrio, dado que los
chismes corren más rápido que la electricidad y la pólvora. El pobre
huérfano se llamaba Boris Orbis y vivía casi convertido en su esclavo.
Pero un día, Boris escuchó una música linda y cálida. Era la música de
Margarita Verano, de quien se enamoró al instante. Para estar con ella
tendría que escapar de la vieja. Y eso es lo que se propuso.

Boris Orbis y la vieja de la calle 24
$269,00
Sin stock
Boris Orbis y la vieja de la calle 24 $269,00

Texto de Patricia Suárez e ilustraciones de mEy!

Primera sudamericana

80 pag
ISBN: 9789500732963

Había una vez una vieja muy malvada que vivía en la calle más retorcida
de la ciudad, la Calle 24. Aunque durante mucho tiempo se creyó que la
vieja vivía sola ¿quién iba a querer pasar su vida con semejante ser?,
en los últimos años, la gente que pasaba por la calle había visto una
silueta, una figurita leve y desvaída al otro lado de la ventanita. Y un
día, mientras la Vieja compraba bananas podridas en la verdulería -eran
su postre preferido- se le escapó que vivía con ella un sobrinito, hijo
de su hermana muerta. El chisme corrió por todo el barrio, dado que los
chismes corren más rápido que la electricidad y la pólvora. El pobre
huérfano se llamaba Boris Orbis y vivía casi convertido en su esclavo.
Pero un día, Boris escuchó una música linda y cálida. Era la música de
Margarita Verano, de quien se enamoró al instante. Para estar con ella
tendría que escapar de la vieja. Y eso es lo que se propuso.